¿Afecta mi estrés a la salud de mi bebé?

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¿Afecta mi estrés a la salud de mi bebé?

Esta es una buena pregunta que se plantea con frecuencia, porque hoy en día el estrés parece ser un componente inevitable de nuestras vidas. El estrés puede ser físico (y manifestarse como falta de energía, tensión muscular, dolor de cabeza, pérdida de apetito, diarrea, úlceras, dolores de espalda o insomnio) o emocional (y manifestarse como ansiedad, nervios, miedo, tristeza o irritación).

Se crea o no, el estrés no siempre es malo; los estudios demuestran que un cierto grado de estrés puede a veces resultar beneficioso o protector, porque nos impulsa a actuar. Pero si el estrés es intenso y constante, puede afectar a la madre y también al bebé. Los estudios relativos a los efectos del estrés maternal sobre el bebé han sido contradictorios, pero es posible que el estrés intenso y constante pueda ser un factor de prolongación del parto, poco peso al nacer o problemas de salud para el bebé recién nacido.

Si tienes una vida estresada, es importante que utilices algunas estrategias para hacer frente al estrés de forma positiva:

 

  • Comer bien. Todos los alimentos sanos le ayudarán a sentirte mejor.
  • Hacer ejercicio regularmente.
  • Dormir lo suficiente: siete u ocho horas, si es posible.
  • Hablar con algún amigo o familiar acerca de los problemas que agravan tu estrés.
  • Evaluar las cosas que te hacen sentirse estresada y determinar qué cosas puedes cambiar y cómo hacerlo.
  • Tomarte 15 minutos diarios para relajarte utilizando alguna técnica específica, como la respiración profunda o la creación de imágenes mentales.
     

Si estas estrategias no te ayudan y sientes que tu estrés no deja de aumentar, consulta con tu médico o comadrona.

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